jueves, 6 de septiembre de 2012

Hermosa perdición

De nuevo citándote
en estas hojas del olvido
ya no puedo aguantarte
a ti y a tú vil encanto.

Jugando a odiarte
pero siempre llego a encontrarte
con tus ojos penetrantes
cautivadores, a la vez humillantes

Que daría yo
para que estés conmigo
por tu culpa el sueño no consigo
tú, mi mar de frivolidad nata

¡Oh! mi vida
¿Por qué te complicas tanto?
pensando que en este instante
estaría trabajando como husmeadora
de tu cuerpo

No me cansaría de tocar tu pelo
tomarte de las manos
para decirte te amo

hago esto mi rutina
pero mi boca muda queda
aunque por dentro
grito con fuerzas tenerte
a mi lado siempre.