Sentada en el césped
observo cada molécula de suciedad
en mis pies descalzos
que son cómplices de cada paso
que avanzo temerosa
Estás tú
Sentada en el césped
observo mis manos vacías
que están cansadas de estarlo
mis dedos sugieren
sugieren nuevos paisajes
nuevos relieves, nuevas sensaciones
otra piel
Estás tú
Sentada en el césped
me inclino para ser parte de la tierra
observo mi nariz
¡Cuántos aromas!
con una memoria envidiable
me cita el delicado sabor de tu perfume
en cada aroma
Estás tú
Sentada en el césped
observo el cielo calvo de nubes
sin ellos el arte se dificulta
sin embargo, mi arte va más allá
más allá de ti
lo percibo en la gota de rocío
que cae en mis labios
aquella gota que se reflejan los deseos primaverales de a mitad de semana
Siempre estás tú
Yo no.
viernes, 14 de noviembre de 2014
viernes, 9 de mayo de 2014
Rostro tuyo (modificación Rostro de vos de Mario Benedetti)
Tengo una soledad
tan frecuente y coqueta
tan llena de recuerdos
y de rostros tuyos
de adioses bienvenidos
y besos hace tiempo
de primeras de cambio
y de primer vagón.
Tengo una soledad
tan frecuente y coqueta
que puedo organizarla
como la burocracia misma
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por olor.
Sin temblor de más
me abrazo en mis ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro tuyo.
Estoy llena de sombras
de noches y deseos
de risas y de algún
pecado.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro tuyo.
Pero el rostro tuyo
mira a otra parte
con sus ojos de desamor
que ya aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van...
...no queda nada.
Ya mi rostro tuyo
cierra los ojos
y es una soledad tan triste y
desolada.
tan frecuente y coqueta
tan llena de recuerdos
y de rostros tuyos
de adioses bienvenidos
y besos hace tiempo
de primeras de cambio
y de primer vagón.
Tengo una soledad
tan frecuente y coqueta
que puedo organizarla
como la burocracia misma
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por olor.
Sin temblor de más
me abrazo en mis ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro tuyo.
Estoy llena de sombras
de noches y deseos
de risas y de algún
pecado.
Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro tuyo.
Pero el rostro tuyo
mira a otra parte
con sus ojos de desamor
que ya aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.
Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van...
...no queda nada.
Ya mi rostro tuyo
cierra los ojos
y es una soledad tan triste y
desolada.
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